Bicheando con las lombrices.

 

Nos flipan las lombrices. Son calladas y trabajadoras, y aunque comen por un tubo, lo que más les gusta es la basura... ¡así que nos salen baratas! Además, son capaces de convertir cualquier residuo orgánico en un excelente abono para las plantas. Y por si fuera poco... ¡les va la marcha! Las lombrices son hermaforditas (cada individuo tiene simultáneamente órganos sexuales masculinos y  femeninos) pero necesitan copular para reproducirse... ¡y lo hacen constantemente! En unas buenas condiciones de alimento, temperatura y humedad, una colonia de lombrices puede duplicar su población en dos meses.

 

Además, comen de todo: hemos hecho experimentos en los que hemos visto que son capaces de alimentarse de residuos tradicionalmente considerados difíciles de compostar, o no aptos para el compostaje, como los cítricos, el lodo de depuradora,  o la caca de perro y gato. Puede parecer que da asquito, pero después de procesado por las lombrices, no queda más que un granulado con agradable olor a tierra mojada.